La hermandad canaliza su acción social a través
generalmente de Cáritas Parroquial evitando así la
dispersión de la ayuda con las otras hermandades de la
parroquia, adquiriendo igualmente el servicio una mayor
eficacia y significación.
En los
presupuestos anuales fija un importante porcentaje de
sus ingresos destinados a acción caritativa y social,
aunque ha sido, podríamos decir que "el secreto mejor
guardado" respecto de nuestras actividades, quizá por
excesivo celo de la máxima evangélica que "no sepa tu
mano izquierda lo que hace la derecha".
Actualmente con
una periocidad mensual la Hermandad otorga, a título de
ejemplo, ayudas económicas al comedor “El Pan nuestro”,
de la parroquia de la Inmaculada, a la asociación de San
Vicente de Paúl y a Cáritas Parroquial. Asimismo se
otorgan ayudas puntuales, por ejemplo: al monasterio de
las Capuchinas, al Hogar del Padre Damián, regido por
los PP. De los Sagrados Corazones, a socorrer
llamamientos hechos por Cáritas Diocesana…etc.
Dispone la
hermandad, asimismo, de una bolsa de caridad para poder
atender a los distintos proyectos relacionados con la
acción social.
Cáritas San Fernando
Operación Kilo
La vocalía de caridad de la Hermandad procedió a
entregar a Cáritas Parroquial una donación consistente
en víveres con destino a las familias que mensualmente
atienden. Durante la navidad todos nos acordamos de
nuestros hermanos que están en la necesidad, pero pasada
estas fechas parece que esta desaparece. Pero,
desgraciadamente, no es así. Aún seguimos teniendo esos
vecinos nuestros cuyas necesidades básicas no están
cubiertas.
Por ello, esta Junta de Gobierno pone en marcha una
campaña de recogida de víveres u "Operación Kilo" para
recoger alimentos y distribuirlos a través de cáritas
parroquial a personas sin recursos. Pretendemos que esta
campaña dure todo el año, una vez al mes, y como día del
mes para traerlos nos ha parecido bien hacerlo coincidir
con nuestros cultos mensuales.
De esta forma te solicitamos que traigas, coincidiendo
con nuestros cultos mensuales, alimentos que deberán ser
no perecederos, como las conservas, legumbres, pasta,
azúcar, aceite o productos de higiene. Puedes
entregarlos bien en la iglesia tras los cultos a
cualquier miembro de la Junta de Gobierno o en la casa
Hermandad. Esperamos que esta iniciativa, en la que
ponemos todo nuestro interés, sea de tu agrado.